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La explotación del Petróleo.

Costos y beneficios.

Por Licda. Liza Fendt

Cuando observamos el desastre ecológico y económico que está provocando el derrame de petróleo en el golfo de México tenemos una gran oportunidad para aprender y mejorar.

Desde la economía ambiental uno de los aspectos de mayor relevancia es el análisis costo- beneficio de una actividad; Y tanto dentro del costo como dentro del beneficio resultan

de fundamental importancia la huella de cada actividad. Se ha promovido el análisis del ciclo de vida de los productos. Dicho de otra manera, evaluar el costo ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. Incluyendo dentro del costo del producto el costo de deshacerse de los subproductos y desechos generados por el producto y su producción.

 Un análisis detallado de este tipo nos haría repensar todo nuestro estilo de vida pues descubriríamos que la mayoría de los productos que los seres humanos consumimos tienen un ciclo de vida prohibitivo para nuestro planeta, ya sea el producto o su envase. Sin embargo, el análisis es valioso en cuanto que arroja luz sobre alternativas productivas que de otra forma se mantendrían ocultas. Por ejemplo, el costo de producción de un tanque contenedor de gasolina de plástico es inferior al de un tanque contenedor de hierro, sin embargo un análisis del ciclo de vida arroja luz sobre cuál es la producción más conveniente y menos costosa tanto desde el punto de vista ambiental como desde el punto de vista económico (el cual incluye los costos ambientales).

Uno de los insumos fundamentales para el mundo en este momento es el petróleo. El petróleo es uno de los insumos básicos del plástico como es poliestirene que se utiliza como base para el styrofoam y para los plásticos duros, como el usado en las computadoras. Algunos de sus subproductos se utilizan para dar color a los textiles y hacerlos no inflamables, otros de sus subproductos se utilizan en juguetes, la cera de parafina es un subproducto del proceso de refinamiento del petróleo, algunos elementos activos de los detergentes se derivan de los petroquímicos.  Entre muchas otras aplicaciones, los plásticos que se utilizan para aislar la corriente eléctrica todos son derivados del petróleo. Los paneles interiores de las refrigeradoras, los utensilios de cocina, y muchos otros objetos son producidos a base del petróleo y sus derivados. No cabe duda de que nuestra vida diaria está llena de artículos diversos que se producen con derivados del petróleo. Sin embargo, la reciente explosión y derrame sufrido en la plataforma “Deepwater Horizon”, de British Petroleum, en el golfo de México, nos remite a los costos ambientales asociados a la explotación de este insumo fundamental del mundo.

Uno de los aspectos más importantes de esta crisis es el aspecto de la responsabilidad. Por un lado la responsabilidad de la empresa privada que descuida la aplicación de protocolos de seguridad intencionalmente para ahorrar en costos y tiempo de producción de la plataforma, la responsabilidad con la seguridad de sus propios trabajadores, y la responsabilidad ambiental de evitar todo riesgo de contaminación. Todo incluido dentro del concepto de responsabilidad social de la empresa. Pero también debe considerarse la responsabilidad de la gestión del gobierno. Hace mucho tiempo el gobierno de Estados Unidos desarrolló la estructura de control y auditoraje (el servicio de administración minera) de este tipo de explotaciones precisamente para evitar el manejo empresarial irresponsable de este tipo de actividades. Sin embargo, en el caso de “Deep Water Horizon” las irregularidades y dificultades han sido constantes. En el año 2009 BP entregó un plan de  exploración e impacto ambiental del pozo Macondo. En él se establece que no existen riesgos de derrame en la zona por lo que no se presenta un estudio de impacto ambiental detallado. El departamento del interior exime a BP de este plan debido a que el riesgo de derrame es mínimo y además de darse el derrame los 77 kilómetros de distancia a la costa permitirían a la empresa iniciar procesos de limpieza y recolección previo a que el petróleo llegara a la costa.

El pozo tenía un BOP (blowout  preventer) o válvula de seguridad, sin embargo no contaba, como está establecido en el protocolo de seguridad de estas plataformas, con un “switch de hombre muerto”  o control remoto/ control activado por emisiones acústicas que permitiera sellar el pozo en caso de no poder hacerse manualmente. En el año 2003 se le permitió a esta plataforma no instalar dicha válvula debido a que la empresa argumentó que el sistema era poco efectivo y costoso y además existían otros mecanismos de seguridad que cubrían dicha necesidad.

Entre el año 2000 y el año 2010 la guardia costera realizó 18 denuncias a esta plataforma por derrames y fuegos. En el año 2008 se había presentado una emergencia en el anclaje de la plataforma que obligó a evacuar el personal de la misma. Desde el año 2009 ingenieros de BP habían externado preocupaciones respecto a la capacidad de la estructura de metal del pozo ante la presión a que estaba sometido. Desde marzo del 2010 los perforadores y trabajadores del pozo habían tenido múltiples problemas técnicos asociados con el hecho de que el pozo contenía gran cantidad de gases que interferían  en la perforación, esto provocó grandes atrasos en el proceso de establecimiento del pozo. La presencia de gas en el pozo hizo necesaria la utilización de barro, sin embargo, este fue sustituido por agua pesada a pesar de las señales respecto a la gran cantidad de gas en la zona de perforación. Entretanto la empresa Halliburton estaba instalando el cemento en el casco de metal del pozo, utilizando un cemento inyectado con nitrógeno que implicaba un manejo más cuidadoso y no había completado el sello de dicho cemento cuando se presentó la explosión.

Como puede apreciarse del anterior relato de los hechos existían gran cantidad de responsabilidades implicadas en el proceso de establecimiento de este pozo. El departamento del interior en su Servicio de de Administración Minera nunca cumplió a cabalidad con sus responsabilidades de auditoría de la empresa. La empresa actúo de manera irresponsable dado que estaba al tanto de que el pozo planteaba dificultades técnicas particulares que tenían que ser atendidas con mayor seguridad. Finalmente, Halliburton cumplió con las responsabilidades de su contrato sin considerar las dificultades técnicas que el pozo planteaba y que habían sido advertidas por ingenieros, de BP.

Sin duda las pérdidas ambientales y económicas para todas las comunidades afectadas son difíciles de cuantificar. En este caso es de particular importancia aplicar el criterio de que el que contamina paga, como se está negociando desde el gobierno y ejecutando desde diversas instancias financiadas por BP para aliviar las consecuencias inmediatas del derrame de petróleo. Vale la pena profundizar en los aspectos de la responsabilidad del gobierno en la supervisión de las operaciones de este tipo de empresas. Sería de gran beneficio investigar el grado de corrupción que se puede demostrar en esta supervisión y hacer realidad la responsabilidad penal de dicha corrupción, tanto de parte de la empresa privada como de parte de las instancias del gobierno, pues queda claro que si los controles del gobierno hubieran funcionado adecuadamente el derrame de petróleo se podría haber evitado. Sin embargo, desde el senado de los Estados Unidos solamente se ha crucificado a BP y no se ha otorgado importancia alguna a la responsabilidad de las instancias públicas que deben rendir cuentas por no llevar a cabo su trabajo de supervisión y control cuando los ciudadanos financiaban con sus impuestos dichas funciones.

Con seguridad esta tragedia ecológica dará al traste con la empresa misma y esto tendrá implicaciones importantes sobre la economía británica, pero también pone sobre aviso a otras empresas productoras de petróleo acerca de los costos de largo plazo que puede tener la gestión de ahorros en seguridad y tiempo a corto plazo en sus plantas de explotación.

Estos hechos también nos llevan a pensar en el potencial de la energía alternativa y en la importancia de invertir en su desarrollo seguro y ambientalmente sostenible en el largo plazo. Este sector tiene gran potencial no sólo a través del mercado energético, también desde el sector de desarrollo tecnológico, en el cual nuestro país debería invertir con definitiva decisión.

Última actualización el Martes, 08 de Febrero de 2011 17:26
 

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